martes, 4 de agosto de 2026

Dos años después...

Madrid, a 4 de agosto de 2026

 

Son las 13:13 cuando estoy escribiendo esta nota, sentada, esperando a que me traigan la comida en el Fridays de Majadahonda. Hoy tenía que hacer unas gestiones por aquí y he decidido comer fuera. 

—¡Sí! Lo confieso. Sigo teniendo el descuento del 30,00 % y tenía que aprovecharlo.

Aunque estoy sola, me siento acompañada por tu presencia, esa que durante tantos años me acompaña cuando he de enfrentarme al pánico escénico de escribir sobre un folio en blanco.

Solo tengo tres folios que, doblados por la mitad, son el espacio más que suficiente para escribir en ellos el sentimiento que ahora se está gestando en mí desde hace un tiempo y el que quiero compartir contigo.

Es en el ecuador de mi vida —el tener cincuenta años— cuando he sentido la necesidad de hacer un ejercicio de conciencia, de analizar mi vida, desde los mejores recuerdos hasta los peores, pero, a fin de cuentas, «mi vida».

Mientras escribo, estoy escuchando a Sergio Dalma, que ahora mismo está sonando en el hilo musical del centro comercial Equinoccio de Majadahonda y que da la casualidad de que es mi cantante favorito desde que era una pitufa.

He de confesar que tengo miedo, mucho. Apenas quedan horas para que mi nueva hija, mi nueva apuesta literaria, vea la luz, sin poder frenar su lanzamiento programado desde que decidí que el nacimiento de mi siguiente criatura fuese el 5 de agosto. Dos años después de que su madre volviera a renacer gracias a esa mirada que azotó los cimientos de mi vida.

Hay momentos, fechas y aniversarios que una ni quiere ni puede olvidar, y este es uno de ellos.

«Si tú te atreves» es ahora el tema musical de Luis Miguel que están poniendo y es mi mayor ambición. Que te atrevas a leer la vida de María a través de este conjunto de cartas y solo así entenderás el porqué de este libro.


Si tú te atreves, por mi vida que te sigo.
Si tú me olvidas, te prometo que te olvido.
Después de todo, solo queda un sueño roto
y evitamos mil heridas, que jamás podrían cerrar.


Heridas que, sin tener conocimiento de ello, hacemos juzgando a las personas sin saber absolutamente nada de ellas.

Por eso, antes de que adquieras un ejemplar y, al igual que en una cajetilla de tabaco viene escrita esta frase: «Fumar perjudica seriamente la salud», yo te pregunto:

Antes de leer este libro, ¿quieres que te deje mis zapatos?

 

Con cariño, Stella Bayma

14:02 del 4 de agosto de 2026.

 

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